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Diferencias entre la Neumonía y la Bronquitis

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Jorge Roig Cutillas
Consulta neumológica, pruebas funcionales respiratorias
02 Feb 2024
4 Min
Consejos de salud
Consejos de salud
La voz del experto

Cuando empieza el invierno, llegan con él todas las enfermedades del sistema respiratorio propias de la temporada. Entre ellas: la neumonía y la bronquitis. Para el paciente no siempre es fácil diferenciarlas, ya que en función de la gravedad y de si existe alguna enfermedad de base pueden presentar síntomas similares.

Te contamos qué son, en qué se distinguen, sus causas, síntomas, diagnósticos, tratamientos y cómo prevenirlas.

Definición y causas

La neumonía es una enfermedad infecciosa que afecta a una parte del pulmón o a veces a los dos. Es causada por una infección por microorganismos que en general son bacterias y con menor frecuencia virus. Más raramente, en personas con afectación previa de su inmunidad, puede ser también provocada por hongos o parásitos que atacan a los alvéolos (diminutos sacos de aire en el tejido de los pulmones donde se realiza la captación de oxígeno y la eliminación de anhídrido carbónico, el CO2), provocando que se llenen de líquido inflamatorio producido por la propia respuesta del sistema inmunitario a la infección.

La bronquitis es una inflamación de los bronquios (conductos aéreos dentro de los pulmones que conducen el aire que inhalamos y espiramos al respirar), llenando los pulmones de mucosidad. Puede ser provocada por virus, bacterias y agentes irritantes (como el humo del tabaco y alérgenos).

Síntomas

Los síntomas de ambas patologías pueden ayudar al paciente a distinguir entre las dos patologías.

La neumonía puede causar :

  • Generalmente fiebre alta pero no siempre. En personas ancianas o con inmunidad deprimida puede cursar con poca fiebre.

  • Tos intensa que puede producir generalmente expectoración de mucosidad, aunque a veces puede ser tos seca.

  • Dificultad para respirar.

  • Dolor en el pecho al respirar o toser. Cuando se afecta la pleura, membrana que envuelve el pulmón, suele producir dolor en un costado al inspirar o toser
  • Escalofríos y sudores.

En cambio, la bronquitis causa:

  • Tos persistente generalmente, aunque no siempre, con expectoración de mucosidad.

  • Fatiga.

  • Dificultad para respirar.

  • Dolor en el pecho debido a la tos.

Es decir, se distinguen porque la bronquitis no suele dar fiebre elevada, con la excepción de alguna causa víricas como el virus de la gripe o el VSR (virus sincitial respiratorio) y se caracteriza por una tos persistente.

Diagnóstico

Para el diagnóstico de ambas enfermedades, es necesario acudir a un médico para que realice una entrevista para conocer los síntomas y una exploración física que incluya una auscultación con el estetoscopio.

En ambas, el diagnóstico puede también incluir una radiografía de tórax y una oximetría de pulso (para medir el oxígeno en sangre). En algunos casos se hará un examen microbiológico de esputo, una prueba de de detección de Antígenos o bien una PCR de secreción nasofaringea o un análisis de sangre o orina, para intentar determinar qué microorganismo es el responsable de la afección.

Tratamiento

El tratamiento de la neumonía dependerá de la causa y el tipo, de la intensidad de los síntomas, la edad y el estado de salud del paciente. Un factor muy importante en el pronóstico es la rapidez en el inicio de un tratamiento adecuado.

Para tratar la neumonía bacteriana se deben recetar antibióticos. La neumonía causada por virus puede mejorar con reposo y bebiendo líquidos. En este caso no se suele tratar con antibióticos, porque se trata de una infección viral, con la excepción de que se produzca una sobreinfección bacteriana asociada, pero pueden recetarse medicamentos para la tos y el dolor. Por último, la neumonía por hongos o parásitos debe tratarse con medicamentos antifúngicos o antiparasitarios.

Los casos de bronquitis generalmente mejoran al cabo de un par de semanas, sin tratamiento. La mayoría son causados por infecciones virales (hay poca incidencia de causas bacterianas) y, por tanto, no se tratan generalmente con antibióticos; aunque una parte de estas bronquitis son causadas por microorganismos intracelulares (Mycoplasma pneumoniae, Chlamydia spp,..) con características a medias entre bacterias y hongos y que requieren tipos específicos de antibióticos. Pueden recomendarse medicamentos para la tos y, si el paciente tiene alergias, asma o EPOC, pueden recetarse inhaladores o similares.

A parte, también se recomienda descansar, beber líquido en abundancia para mantener la hidratación u fluidificar la mucosidad del interior de los pulmones, evitar irritantes pulmonares y usar un humidificador o bañarse con agua tibia para ayudar a aliviar la tos y aflojar la mucosidad en las vías respiratorias.

Prevención

Las medidas preventivas para ambas enfermedades respiratorias incluyen lavarse las manos con frecuencia, evitar los irritantes pulmonares (dejar de fumar o usar mascarilla cuando el aire esté contaminado o cuando te expongas a productos químicos), reducir el consumo de alcohol (ya que está asociado con neumonías más graves), tener una alimentación saludable y mantener una buena higiene bucal.

Además, son fundamentales la vacuna antigripal y la antineumocócica, sobre todo en las personas con mayor riesgo de complicaciones y en las personas sanas que estén en estrecho contacto con personas de alto riesgo.

Frente a los síntomas de la neumonía y la bronquitis, los especialistas en Neumología de Creu Blanca evaluarán tu caso y tus síntomas y, tras alcanzar un diagnóstico, pautarán un tratamiento personalizado para ti. Pide cita hoy.

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Bronquitis
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Sistema Respiratorio